Jurisprudencia Iberoamericana
sobre Protección de Datos Personales

  Inicio  -  Busquedas  -  Presentación  -  Ayuda  -  Recortes de prensa 30 de Mayo de 2020  

Idioma
Español
Português
Català
English
 




derechos
habeas data
datos personales
honor
imagen
intimidad
olvido

personas
fallecidas
figuras públicas
niños y adolescentes
personas morales

tipo de datos
ambiente laboral
electorales
historial crediticio
Internet
judiciales
medios
salud
telecomunicaciones
vigilancia

legislación
específica
relacionada
sectorial

doctrina



Países
RedIPD
Europa
las Américas
Andorra
Argentina
Bolivia
Brasil
Chile
Colombia
Costa Rica
Ecuador
el mundo
El Salvador
España
Guatemala
Honduras
México
Nicaragua
Panamá
Paraguay
Perú
Portugal
República Dominicana
Uruguay
Venezuela
 
 
Países
 


.
Bolivia [ 11 Enero 2006 ] [Tribunal Constitucional] SC 0030/2006-R    caché ES 

El recurrente denuncia como un hecho indebido que lesionaba sus derechos a la dignidad, a la petición, a la imagen, honra y reputación el envío de un correo electrónico. Recurre al hábeas data al no existir otro medio o recurso para la protección inmediata de sus derechos y garantías ante el inminente daño ocasionado.

En consecuencia la correspondencia dirigida por el recurrente al recurrido, cuya copia fue enviada a otras personas jurídicas, no tiene la configuración de un archivo banco de datos público o privado en el que se hubiesen obtenido y almacenado los datos personales del recurrente relacionados con su vida privada o íntima o la de su familia, pues simplemente se trata de una comunicación epistolar en la que si bien es cierto que el recurrido formula juicios de valor sobre la conducta del recurrente y su calidad de persona, no es menos cierto que esas afirmaciones, calificadas por el recurrente como calumniosas y discriminatorias, no constituyen un registro por medio físico electrónico, magnético o informático de datos personales relacionados con la vida íntima o privada del recurrente en un archivo o banco de datos público o privado que contengan información errónea, incompleta o sensible que no debe tener difusión pública, de manera que pueda disponer su corrección, complementación o supresión por la vía del hábeas data.

En consecuencia, el Tribunal de hábeas data al haber declarado improcedente el recurso planteado, aunque con diferentes argumentos, ha efectuado una adecuada valoración de los antecedentes del proceso y las normas aplicables al mismo.

Se confirma la sentencia de instancia.



El recurrente denuncia como un hecho indebido que lesionaba sus derechos a la dignidad, a la petición, a la imagen, honra y reputación el envío de un correo electrónico. Recurre alhábeas data al no existir otro medio o recurso para la protección inmediata de sus derechos y garantías ante el inminente daño ocasionado.

En consecuencia la correspondencia dirigida por el recurrente al recurrido, cuya copia fue enviada a otras personas jurídicas, no tiene la configuración de un archivo banco de datos público o privado en el que se hubiesen obtenido y almacenado los datos personales del recurrente relacionados con su vida privada o íntima o la de su familia, pues simplemente se trata de una comunicación epistolar en la que si bien es cierto que el recurrido formula juicios de valor sobre la conducta del recurrente y su calidad de persona, no es menos cierto que esas afirmaciones, calificadas por el recurrente como calumniosas y discriminatorias, no constituyen un registro por medio físico electrónico, magnético o informático de datos personales relacionados con la vida íntima o privada del recurrente en un archivo o banco de datos público o privado que contengan información errónea, incompleta o sensible que no debe tener difusión pública, de manera que pueda disponer su corrección, complementación o supresión por la vía del hábeas data.

En consecuencia, el Tribunal de hábeas data al haber declarado improcedente el recurso planteado, aunque con diferentes argumentos, ha efectuado una adecuada valoración de los antecedentes del proceso y las normas aplicables al mismo.

Se confirma la sentencia de instancia.



SENTENCIA CONSTITUCIONAL 0030/2006-R 
Sucre, 11 de enero de 2006 

Expediente: 2005-11514-24-RHD 
Distrito: Santa Cruz 
Magistrado Relator: Dr. José Antonio Rivera Santivañez 

En revisión la Resolución de 19 de abril de 2005, cursante de fs. 42 vta. a 43, pronunciada por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, dentro del recurso de hábeas data interpuesto por Ricardo Rojas Roug, Director General del Club de la Secretaria contra José Luis Valenzuela Ortiz, alegando la vulneración de sus derechos a la dignidad, a la petición, a la imagen, honra y reputación consagrados en los arts. 6.II y 7 inc. h) de la Constitución Política del Estado (CPE). 

I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA 

I.1. Contenido del recurso 

Por memorial presentado el 11 de abril de 2005, cursante de fs. 2 a 3 y vta. de obrados, el recurrente expone los siguientes fundamentos de hecho y de derecho: 

I.1.1. Hechos que motivan el recurso 

Su persona prestó servicios para la empresa del recurrido y participó de la organización de los juegos deportivos empresariales organizados por éste; posteriormente el Club de las Secretarias, del cual es Director General, inició la organización del primer campeonato de voleibol femenino a realizarse el 8 de mayo de 2005, actividad que no tiene relación alguna con el evento que se organizó con el recurrido, por lo que queda demostrado que ni el evento que organizan como Club, ni el mismo Club constituyen un fraude como lo señalan las afirmaciones calumniosas y discriminatorias que el recurrido está propagando por internet y que afectan su derecho a la imagen, a la honra y a la reputación con el envío de correos electrónicos denigrantes, hecho que además de causarle daño moral y personal, le ocasionó daños y perjuicios económicos puesto que afectó la realización del primer campeonato de voleibol, ya que los correos electrónicos enviados llegaron a las empresas patrocinadoras de su Club, desistiendo los ejecutivos de las mismas de participar como patrocinadores y auspiciadores del citado evento. Manifiesta que por lo argumentado queda demostrada la ilicitud de las acciones del recurrido, por lo que recurre de hábeas data al no existir otro medio o recurso para la protección inmediata de sus derechos y garantías ante el inminente daño ocasionado. 

Por memorial de 19 de abril de 2005, el recurrente amplió el petitorio y la fundamentación de su demanda, memorial que no es considerado al haberse presentado luego de haberse citado con el recurso y el auto de admisión del mismo al recurrido y en el mismo día de celebrarse la audiencia de consideración del mismo. 

I.1.2. Derechos supuestamente vulnerados 

Señala la vulneración de sus derechos a la dignidad, a la petición, a la imagen, honra y reputación consagrados por los arts. 6.II y 7 inc. h) de la CPE. 

I.1.3. Persona recurrida y petitorio 

Con esos antecedentes, interpone recurso de hábeas data contra José Luís Valenzuela Ortiz; solicitando sea declarado procedente, disponiendo que el recurrido rectifique la información enviada por internet a las mismas direcciones electrónicas a las que envió sus anteriores mensajes, sea con costas y calificación de daños y perjuicios. 

I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de hábeas data 

Instalada la audiencia pública el 19 de abril de 2005, en presencia de las partes ocurrió lo siguiente: 

I.2.1. Ratificación y ampliación del recurso 

El abogado de la parte recurrente ratificó los fundamentos expuestos en el memorial del recurso y los amplió señalando que se hizo un mal uso de un mensaje que inicialmente estaba dirigido al recurrente, pero que luego fue reenviado a toda la lista de correos electrónicos que tenía el recurrido en su base de datos de la empresa Mainter, citándose en la correspondencia enviada: “esa idea tuya o del Club de Secretarias es un fraude”, presumiendo algo que en realidad en la práctica no lo es y que en todo caso sólo le interesaba al recurrente y no a todos los que recibieron el correo electrónico, ocasionando con ello un daño a la credibilidad de su cliente y también a sus ingresos económicos al haber sido los patrocinadores del evento destinatarios de los correos electrónicos enviados por el recurrido. 

Con el uso del derecho a la réplica, el recurrente y su abogado manifestaron lo siguiente: a) el envío de los correos electrónicos puso en tela de juicio los objetivos y la misión del Club de Secretarias ocasionando un daño “palpable”; y b) se ha recurrido al hábeas data, puesto que en el actual Código penal los delitos contra el honor no son valorados en su real magnitud y por la demora que significaría un proceso ordinario, ya sea en la vía civil o penal, considerando el daño económico que se viene causando sin contar el daño a la credibilidad del recurrente; además la norma prevista por el art. 23 de la CPE incorpora las bases de datos privadas y no solamente las institucionalizadas en forma particular en el manejo de datos informáticos. 

I.2.2. Informe del particular recurrido 

El recurrido José Luis Valenzuela Ortiz, presentó informe (fs. 18 a 19 vta.), que fue ratificado en audiencia, señalando lo siguiente: a) el pasado año la empresa Emotion, de la cual es Gerente General, organizó “los juegos deportivos empresariales” contratando para ello los servicios del recurrente para desarrollar una página web, siendo Emotion la que proporcionó el material, contenido de la página, filosofía, formato e imagen; posteriormente, fue de su conocimiento que el recurrente estaba organizando juegos empresariales de voleibol femenino utilizando la misma convocatoria usada por Emotion, confundiendo con ello tanto a las empresas auspiciadoras, como a las empresas participantes del evento organizado por Emotion; b) su persona solicitó al recurrente vía telefónica desista de su accionar, negándose el mismo a hacerlo por lo que envió un correo electrónico al recurrente con copia a las encargadas de las empresas participantes de los juegos deportivos empresariales 2004, con el fin de advertirles que no era Emotion la que estaba organizando los juegos; c) el recurrente sostiene que por medio electrónico informático se le afectó su derecho a la imagen, honra y reputación al haberse supuestamente mencionado que el Club de Secretarias era un fraude; sin embargo, en ninguna parte del correo electrónico enviado se dijo aquello, sólo se dijo que la idea era un fraude haciendo referencia a la copia de la convocatoria efectuada por el recurrente; d) el recurrente no está impedido de conocer ni de objetar la eliminación o rectificación de los datos contenidos en el correo electrónico, los mismos que no afectan a su imagen dado que no está comercializando ningún producto y mucho menos sale su imagen en ningún medio televisivo ni en panfletos, tampoco se vulneró la libertad ni la dignidad del recurrente mucho menos que le impide que realice petición en forma personal o colectivamente de lo que se deduce que no existe violación a los derechos invocados, demostrándose que el recurso presentado no cumple con la normativa del art. 23 de la CPE, por lo que el actor debió utilizar la vía ordinaria para hacer valer sus derechos que creyere afectados. Por lo expuesto, solicitó se declare improcedente el recurso planteado. 

I.2.3. Resolución 

Concluida la audiencia, el Tribunal de hábeas data dictó Resolución declarando improcedente el recurso, con el siguiente fundamento: el recurrente conoce el medio físico por el que supuestamente se le causa daño moral, de tal manera que como afectado puede hacer la gestión de la eliminación o rectificación, ocurriendo directamente al supuesto ofensor u ocurrir a los medios legales pertinentes de acuerdo a lo previsto por los arts. 282 y 287 del Código penal (CP); además de ello, al ser las personas involucradas empresarios, puede acudir a su ente matriz para dirimir la cuestión en forma amigable y pronta, puesto que el hábeas data no es sustitutivo de otras acciones que pueden ser usadas en procura de revertir las ofensas y los daños morales inferidos por el supuesto ofensor. 

II. CONCLUSIONES 

Del análisis y compulsa de los antecedentes, se establecen las siguientes conclusiones: 

II.1.El 6 de abril de 2004, el recurrido como Director de la empresa Emotión Ingeniería de Eventos especiales envió al recurrente un correo electrónico reclamando la emisión de una convocatoria a un evento con iguales características al realizado por la empresa representada por su persona, nota en la que indicó “esta 'idea' tuya o de tu Club de Secretarias es un fraude”, adjuntando a dicho correo las Convocatorias en discusión y reenviando el mismo a otras direcciones de empresas (fs. 26). 

II.2.No consta en los antecedentes del expediente reclamo efectuado por el recurrente al recurrido para rectificar el correo electrónico enviado, así como tampoco el uso de algún otro medio para reparar ese hecho. 

III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO 

El recurrente solicita tutela a sus derechos a la dignidad, a la petición, a la imagen, honra y reputación consagrados en los arts. 6.II y 7 inc. h) de la CPE, señalando que fueron vulnerados por el recurrido, puesto que su persona como Director del Club de las Secretarias organizó el “primer campeonato de voleibol femenino”, pero el recurrido a través de un correo electrónico enviado a las empresas auspiciadoras propagó afirmaciones calumniosas y discriminatorias señalando que la convocatoria sería la misma de un evento realizado por la Empresa Emotion y que tanto la convocatoria emitida por el actor como el Club de las Secretarias constituían un fraude, hecho que además de causarle daño moral y personal, le ocasionó daños y perjuicios económicos puesto que afectó la realización del evento desistiendo los ejecutivos de empresas patrocinadoras de participar del citado evento, por lo que recurre de hábeas data al no existir otro medio o recurso para la protección inmediata de sus derechos y garantías ante el inminente daño ocasionado. En consecuencia, corresponde dilucidar en revisión, si tales argumentos son evidentes y si constituyen actos ilegales lesivos a los derechos fundamentales del recurrente, a fin de otorgar o negar la tutela solicitada. 

III.1.La naturaleza jurídica y alcances del hábeas data 

Al efecto, con carácter previo a examinar y dilucidar la problemática planteada, resulta necesario referirse a la naturaleza jurídica y alcances del recurso de hábeas data, así como a los derechos que tutela este recurso instituido por el art. 23 de la CPE. 

Según la doctrina del Derecho Procesal Constitucional el hábeas data es un proceso constitucional de carácter tutelar que protege a la persona en el ejercicio de su derecho a la “autodeterminación informativa”; es una garantía constitucional que brinda a la persona una protección efectiva e idónea frente al manejo o uso ilegal e indebido de información sobre los datos personales generados, registrados, almacenados en bancos de datos públicos y privados y distribuidos a través de los medios informáticos. 
Del concepto referido se infiere que el hábeas data es una garantía constitucional de carácter procesal para la protección de los datos personales, aquellos que forman parte del núcleo esencial del derecho a la privacidad o a la intimidad de una persona, frente a la obtención, almacenamiento y distribución ilegal, indebida o inadecuada por entidades u organizaciones públicas o privadas. Esta garantía constitucional otorga a toda persona, sea natural o jurídica, la potestad, facultad o derecho de acudir a la jurisdicción constitucional para demandar a los bancos de datos y archivos de entidades públicas y privadas con el fin de que le permitan el conocimiento, la actualización, la rectificación o supresión de las informaciones o datos referidos a ella, que hubiesen obtenido, almacenado y distribuido. 
En consecuencia, siguiendo la doctrina constitucional se concluye que la protección que brinda el hábeas data abarca los siguientes ámbitos: 
a)Derecho de acceso a la información o registro de datos personales obtenidos y almacenados en un banco de datos de la entidad pública o privada, para conocer qué es lo se que dice respecto a la persona que plantea el hábeas data, de manera que pueda verificar si la información y los datos obtenidos y almacenados son correctos y verídicos; si no afectan las áreas calificadas como sensibles para su honor, la honra y la buena imagen personal. 
b)Derecho a la actualización de la información o los datos personales registrados en el banco de datos, añadiendo los datos omitidos, o actualizando los datos atrasados; con la finalidad de evitar el uso o distribución de una información inadecuada, incorrecta o imprecisa que podrían ocasionar graves daños y perjuicios a la persona; así, por ejemplo, si una persona aparece como procesada cuando ya fue sobreseída. 
c)Derecho de corrección o modificación de la información o los datos personales inexactos registrados en el banco de datos públicos o privados; tiene la finalidad de eliminar los datos falsos que contiene la información, los datos que no se ajustan de manera alguna a la verdad, cuyo uso podría ocasionar graves daños y perjuicios a la persona; así, por ejemplo, registren una condena penal en los datos personales cuando esa persona jamás fue sometida a proceso penal alguno, por lo mismo jamás fue condenado a sufrir pena alguna. 
d)Derecho a la confidencialidad de cierta información legalmente obtenida, pero que no debería trascender a terceros porque su difusión podría causar daños y perjuicios a la persona; así, por ejemplo, balances presentados ante una entidad fiscal, pero que no tendrían que suministrarse a empresas rivales o competidoras. 
e)Derecho a la exclusión de la llamada “información sensible” relacionada al ámbito de la intimidad de la persona, es decir, aquellos datos mediante los cuales se pueden determinar aspectos considerados básicos dentro del desarrollo de la personalidad, tales como las ideas religiosas, políticas o gremiales, comportamiento sexual; información que potencialmente podría generar discriminación o que podría romper la privacidad del registrado. 
En definitiva, según la doctrina el hábeas data, como garantía constitucional, reivindica el derecho que tiene toda persona a verificar qué información o dato se difunde acerca de ella y cuál es el fundamento de los datos correspondientes; asimismo el derecho a corregir o aclarar lo inexacto y solicitar la eliminación de las informaciones falsas o erróneas que, por tanto, lesionan su buen nombre, y las de aquellas que invaden la órbita reservada de su intimidad personal o familiar. 
III.2 El hábeas data en el sistema constitucional boliviano 

El hábeas data como una vía procesal instrumental de protección al derecho a la autodeterminación informativa, referido a los derechos fundamentales a la intimidad y la privacidad de la persona, fue incorporado al sistema constitucional boliviano mediante la Ley 2631 de Reforma de la Constitución de 20 de febrero de 2004. 

Según dispone el art. 23.I de la Constitución “Toda persona que creyere estar indebidamente o ilegalmente impedida de conocer, objetar u obtener la eliminación o rectificación de los datos registrados por cualquier medio físico, electrónico, magnético, informático en archivos o bancos, de datos públicos o privados que afecten su derecho fundamental a la intimidad y privacidad personal y familiar, a su imagen, honra y reputación reconocidos en esta Constitución, podrá interponer el recurso de hábeas data ante la Corte Superior del Distrito o ante cualquier Juez de Partido a elección suya”. De la disposición constitucional glosada se infiere que, en el sistema constitucional boliviano, el hábeas data es una vía procesal instrumental para protección del derecho a la autodeterminación informativa, precautelando que la persona pueda acceder al conocimiento de los datos o informaciones, referidos a su vida privada o íntima así como la de su familia, obtenidos y almacenados en los bancos de datos públicos o privados, con la finalidad de conocer qué datos se han obtenido y almacenado; es decir, cuánta información, con qué finalidad y a quienes se distribuyó, se distribuye o distribuirá la misma. 
En consecuencia, del contenido de la norma prevista por el art. 23.I de la CPE, se infiere que el hábeas data, en el sistema constitucional boliviano, tiene por finalidad proteger el derecho a la privacidad o vida íntima contra el manejo de información sobre datos personales por medios informáticos, que según la doctrina se conoce como derecho de “autodeterminación informativa” de la persona, garantizando el ejercicio de los siguientes derechos: 
1º De acceso a los datos o información referidos a su persona, que hubiesen obtenido y almacenado los bancos de datos públicos o privados, para conocer qué informaciones se consignan sobre su persona, con qué fundamentos, asimismo conocer los fines y objetivos de la obtención y almacenamiento; es decir, qué uso le darán a esa información. 
2º De rectificación o corrección de la información obtenida y almacenada, si la misma contiene datos personales falsos o errados, cuya difusión podría causar graves daños y perjuicios a la persona registrada en el banco de datos. 
3º De obtener la eliminación o exclusión de la llamada “información sensible” relacionada al ámbito de su intimidad o la de su familia; es decir, aquellos datos mediante los cuales se pueden determinar aspectos considerados básicos dentro del desarrollo de la personalidad, tales como las ideas religiosas, políticas o gremiales, comportamiento sexual; información que potencialmente podría generar discriminación o que podría romper la privacidad del registrado. 

III.3.La problemática planteada en el presente recurso 

Efectuadas las precisiones conceptuales que anteceden corresponde analizar y resolver la problemática de fondo planteada por el recurrente en el presente recurso. 

A ese efecto cabe señalar que en el presente recurso el recurrente denuncia como un hecho indebido que lesionaba sus derechos a la dignidad, a la petición, a la imagen, honra y reputación el envío de un correo electrónico por el recurrido José Luís Valenzuela Ortiz, representante de la empresa Emotion, al recurrente con copia a las empresas patrocinadoras del Club de las Secretarias, del cual es su Director General el recurrente, entidad que organizó el primer campeonato de voleibol femenino; para probar su denuncia el recurrente adjunta la copia impresa del correo electrónico enviado por el recurrido al recurrente, cuya copia se habría enviado a varias empresas, hecho denunciado por el recurrente y admitido por el recurrido. 

Ahora bien, examinado el documento que cursa a foja primera del expediente remitido a este Tribunal y que, según el recurrente, constituye la prueba de los hechos que lesionaron sus derechos invocados y cuya protección pretende a través del presente recurso, se trata de una correspondencia enviada por vía electrónica, como es el correo electrónico; es decir, una carta dirigida mediante correo electrónico por el recurrido al recurrente en el que aquél le reclama a éste por haberse supuestamente “robado” parte de la idea de alguien que le dio trabajo y confió en él, le señala que la idea suya o de su Club de Secretarias es “un fraude”, termina diciéndole que espera que “por convicción propia lo suspendas o anules ya que esto demostrara a todos que clase de persona eres” (se entiende que se refiere a la convocatoria emitida por el Club de las Secretarias para el primer campeonato de voleibol femenino, según explican los antecedentes contenidos en el expediente); el documento tiene un encabezamiento que textualmente refiere lo siguiente: “Queridos Amigos a continuación adjunto copia de mail para su información”, y tiene como anexo un documento con el título “Convocatoria Pirata”. 

En consecuencia la correspondencia dirigida por el recurrente al recurrido, cuya copia fue enviada a otras personas jurídicas, no tiene la configuración de un archivo banco de datos público o privado en el que se hubiesen obtenido y almacenado los datos personales del recurrente relacionados con su vida privada o íntima o la de su familia, pues simplemente se trata de una comunicación epistolar en la que si bien es cierto que el recurrido formula juicios de valor sobre la conducta del recurrente y su calidad de persona, asimismo le acusa de haber robado la idea de la empresa que le dio trabajo y califica de “fraude” la idea de convocar a un evento deportivo, no es menos cierto que esas afirmaciones, calificadas por el recurrente como calumniosas y discriminatorias, no constituyen un registro por medio físico electrónico, magnético o informático de datos personales relacionados con la vida íntima o privada del recurrente en un archivo o banco de datos público o privado que contengan información errónea, incompleta o sensible que no debe tener difusión pública, de manera que pueda disponer su corrección, complementación o supresión por la vía del hábeas data; pues cabe recordar que, dada la configuración establecida por el art. 23.I de la Constitución, el hábeas data es una garantía procesal de carácter instrumental que protege el derecho a la privacidad o intimidad de una persona garantizando el derecho de acceso a los datos o información referidos a su persona, que hubiesen obtenido y almacenado los bancos de datos públicos o privados; de rectificación o corrección de la información obtenida y almacenada en los bancos de datos públicos o privados, si la misma contiene datos personales falsos o errados; y de obtener la eliminación o exclusión de la llamada “información sensible” relacionada al ámbito de su intimidad o la de su familia, que hubiese sido obtenida y almacenada en un banco de datos público o privado. De manera que, al tratarse de una correspondencia dirigida por el recurrido al recurrente en el que se emiten juicios de valor que, en criterio del recurrente, mellan su dignidad, su buena imagen, honra y reputación, éste debe recurrir a las vías legales idóneas como la exigencia de la rectificación y, en su caso si considera que son calumniosas, acudir a la vía penal respectiva. 

Por lo referido, el presente recurso de hábeas data se hace improcedente debido a que los hechos denunciados como indebidos que lesionan los derechos del recurrente no se encuentran en el ámbito de la configuración de los hechos o actos contra los que se activa el hábeas data para otorgar protección al derecho a la “autodeterminación informativa” relacionados con el derecho a la intimidad y privacidad de la persona. 

En consecuencia, el Tribunal de hábeas data al haber declarado improcedente el recurso planteado, aunque con diferentes argumentos, ha efectuado una adecuada valoración de los antecedentes del proceso y las normas aplicables al mismo. 

POR TANTO 

El Tribunal Constitucional, en virtud de la jurisdicción y competencia que le confieren los arts. 23 y 120.7ª de la CPE, con los fundamentos expuestos resuelve APROBAR la Resolución de 19 de abril de 2005, cursante de fs. 42 vta. a 43, pronunciada por la Sala Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz. 

Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional 

No interviene la magistrada, Dra. Elizabeth Iñiguez de Salinas, por encontrarse haciendo uso de su vacación anual. 

Fdo. Dr. Willman Ruperto Durán Ribera 
PRESIDENTE 

Fdo. Dr. José Antonio Rivera Santivañez 
MAGISTRADO 

Fdo. Dra. Martha Rojas Álvarez 
MAGISTRADA 

Fdo. Dr. Artemio Arias Romano 
MAGISTRADO 

Fdo. Dr. Felipe Tredinnick Abasto 
MAGISTRADO



Sitio patrocinado por 

IIJUSTICIA

un miembro del Movimiento de Libre Acceso al Derecho